LA
COMARCA DEL PRIORATO
¿Cómo
llegar?
La
comarca del Priorato con 517,31 Km2 de extensión, se sitúa en el centro
de la provincia de Tarragona colindante con las comarcas de Les Garrigues,
de La Conca de Barberà, del Baix Camp y de la Ribera d'Ebre. El acceso
más directo es por la Nacional 420, que procedente de Reus y pasando por
los hermosos parajes del Coll de la Teixeta atraviesa la comarca llegando
al pueblo de Falset (capital del Priorato). Desde Falset, "la puerta del
Priorato", tenemos acceso a toda la comarca pudiendo recorrer sus bellas
carreteras locales y adentrándonos en una tierra con carácter. Pueblos
y paisajes forman un todo insuperable que cautivará para siempre al visitante.
En
pueblos como Falset, Porrera, Cornudella de Montsant, Siurana, La Morera
de Montsant, Escaladei, Poboleda, La Vilella Baixa, o Torroja , es donde
encontramos la auténtica esencia del Priorato , contemplando a nuestro
paso amplias portaladas, monumentos históricos, plazoletas y bellas callespavimentadas
con guijarros, miradores y antiguas casas señoriales, obra de campesinos
ancianos y pacientes.
Un
poco de historia…
Los primeros vestigios históricos de la comarca los podemos encontrar
en el Paleolítico inferior con numerosos rastros de yacimientos de sílex.
Permanecen en la oscuridad histórica los avatares de la comarca entre
la romanización y la repoblación franca. El Priorato formó parte del imperio
sarraceno hasta el año 1153 en que, bajo el reinado de Ramón Berenguer
IV, conde de Barcelona, fue conquistado de la mano de Bertran de
Castellet junto con otros nobles y caballeros de la época. Fue Ramon Berenguer
IV quien posterior a la reconquista cristiana, procedió a facilitar el
repoblamiento de la zona fraccionando las tierras entre los caballeros
que habían colaborado en la reconquista del gran término y formando la
"marca de Siurana", teniendo como primer y único Señor a Bertran de Castellet.
Poco después la actual comarca estaba dividida en cuatro señorías: la
Baronia d'Entença (posteriormente denominado Comtat de Prades), la Baronia
de Cabassers, el Priorat de la Cartoixa de Scaladei i la Baronia d'Escornalbou.
Esta
división implicó un futuro histórico no siempre coincidente, tal y como
sucedió durante la guerra civil del S. XV en la que el Priorato declinó
en ayuda del rey a excepción del Prior de la Cartoixa quién se decantó
por la opción de la Generalitat. Otro episodio de discordia entre las
cuatro señorías, se produjo durante la "Guerra dels Segadors" (S. XVII),
en la que la Cartoixa se decantó de nuevo por la Generalitat. La unificación
se produjo en la guerra de Sucesión, en la que todo el Priorato optó por
el partido más popular en esos momentos en Catalunya, el del rey archiduque
Carlos III. Finalizada esta, la Cartoixa acogió a los Austricistas perseguidos
por las autoridades Borbónicas. Fue en estos bellos parajes donde nació
Carrasclet, el capitoste que dio nombre al movimiento de los "carrasclets",
famosos por su infatigable resistencia al dominio borbónico. Los "carrasclets"
actuaron en la comarca hasta la primera mitad del S.XVIII.
Otros hechos destacados fueron la "guerra del Francès" en la que la comarca
cambió de manos en repetidas veces, o la revuelta absolutista de 1.821-1822
con un fuerte impacto en la zona. A medida que fue avanzando el S. XIX
la unidad reaccionaria de la comarca fue disminuyendo, y a raíz de la
"Revolució de Setembre" la mayoría de pueblos de la zona optaron por las
ideas progresistas constatándose cada vez más una amplia simpatía republicana
a pesar de las coacciones gubernamentales. Uno de los últimos hechos sucedidos
en nuestra historia más actual se produjo en la Batalla del Ebro, durante
la Guerra Civil Española, en la que la comarca jugó un papel importante
siendo en el pico de Sant Pau, en la población prioratina de La Figuera,
donde se situó el comandamiento de las tropas republicanas en uno de los
episodios más sangrientos y oscuros de la historia de España.
SCALA
DEI: Los origenes del vino
Las ruinas de Escaladei se encuentran a poca distancia de la llamada conreria
de Escaladei, que depende administrativamente de la vecina población de
la Morera de Montsant. El nombre del lugar se remonta en los siglos de
la historia, en la que un pastor de la zona tuvo una visión nocturna en
la que se le aparecía una larga escalera de madera que llegaba hasta el
cielo por la que subían y bajaban los ángeles. Tradicionalmente se ha
situado la fundación originaria de Escaladei alrededor de 1.164 y se daba
a Pere de Montsant como su primer prior. J. Trenchs propone como fecha
de fundación el 1.194, una vez hechos los pactos entre el rey Alfonso
"el casto", hijo de Ramón Berenguer IV, y los cartujanos de la orden de
San Bru originarios de la población francesa de Grenoble
del Delfinat, así mismo niega que Pere de Montsant fuese su primer prior.
Escritos de principios del S.XIII nos hablan ya de una gran iglesia y
doce celdas individuales a su alrededor. La orden contaba ya por aquel
entonces con la protección real y la de algunas de las familias más importantes
del país. Los derechos de la Cartoixa fueron confirmados a lo largo de
la historia por Jaume II, por Alfons, por Pere III, por Joan I, por Martí
I, por Alfons IV, por Ferran II, por el emperador Carles, por Felip II
y III quienes les fueron ampliando progresivamente los privilegios. Encontramos
documentos de estas fechas (S. XIII), que hacen constancia a la implantación
del cultivo de la viña por parte de los monjes en las tierras colindantes
a la Cartoixa, y de cómo se especializaron en la cura y tratamiento de
esta así como en la elaboración de vinos y licores que adquirieron en
poco tiempo fama en todo el mundo. En el S.XIV se construyó el segundo
claustro alrededor del cual se levantaron 12 nuevas celdas. El 26 de Mayo
de 1.594 una sentencia real forzaba a varios pueblos de la zona a pagar
tributos al monasterio. Entre estos pueblos estaban:
Porrera, Torroja, La Vilella Alta, Poboleda, y Gratallops. Fue en estos
años de mayor esplendor que la Cartoixa tenía derechos y posesiones en
Albarca, Siurana, Falset, La Figuera, Ulldemolins, Prades, Cornudella
de Montsant, Marçà, la Vilella baixa, Masroig… . Entre los siglos XVII
y XVIII se modificó considerablemente el conjunto de la Cartoixa. La iglesia
se revistió de mármol, modificando la estructura románica, se añadió el
sagrario, se construyó la capilla de Sant Josep, una sala capitular, y
un gran arco en la entrada. Fue en el S.XVIII cuando Escaladei empezó
a tener problemas con los pueblos de la zona por las abusivas contribuciones
que se les cobraba. El convento tuvo que ser abandonado durante el trienio
liberal cuando Escaladei fue suprimido por la ley del 25 de octubre de
1.820 y sus bienes desamortizados. Los cartujanos volvieron al monasterio
en el transcurso de 1.823 pero lo abandonaron definitivamente en el 1.835.
Fue a principios de agosto de este último año cuando fue saqueado e incendiado
por la vecina población de Porrera, que arruinaron todo el conjunto a
excepción de la Capilla del Santísimo. Los objetos de culto que se pudieron
salvar fueron repartidos entre las diferentes iglesias parroquiales de
la comarca. Hoy en día aunque medio derruida, sus ruinas muestran el esplendor
de las antiguas dependencias monacales, e impresionan grandemente al visitante.
¿Qué visitar…?
El Priorato nos aparece como un paraje único entre la generosa diversidad
de lugares en los que la naturaleza ha singularizado la geografía de Catalunya.
Toda la comarca está salpicada de curiosos y bellos lugares que visitar.
Las excursiones a realizar son múltiples, pero recomendaremos un itinerario
de unos dos días de duración que nos dará buena idea de los lugares y
manera de ser de sus gentes.
Empezamos nuestra ruta en Falset (capital de la comarca), donde podemos
visitar el castillo de origen románico construido por Albert de Castellvell
y posteriormente residencia de los Condes de Prades. Es digno de visita
la ermita de Sant Gregori situada en un paraje de excepcional belleza.
Desde Falset cogeremos la carretera que pasando por Gratallops nos conducirá
a la Vilella Baixa, donde una magnífica joya de la arquitectura medieval
se abre ante nuestros ojos. Así podremos ver que en el núcleo urbano,
con una clara forma de hemiciclo, se levantan edificios que llegan a tener
una altura de cinco y seis pisos siguiendo el perfil montañoso y con gran
semejanza a los rascacielos actuales. Tomando un desvío nos dirigiremos
ahora hacia Scala Dei uno de los lugares más interesantes del Priorato
y ubicado en el centro de la comarca. Una vez allí y tomando una pista
de tierra que atraviesa evocadores campos de olivos y viña, llegaremos
a las ruinas de lo que en su día fue una de las más poderosas e influyentes
Cartujas de nuestro país. El silencio que se percibe al pasear entre las
ruinas y bajo la atenta mirada del Montsant nos evoca sentimientos de
su histórico pasado. Seguimos hacia la vecina población de La Morera de
Montsant donde podemos pasear por sus antiguas y estrechas calles llenas
de recuerdos de antaño. Es desde este balcón natural, donde el cielo se
nos muestra claro, el aire purísimo y el horizonte infinito, donde podremos
contemplar la bella y abrupta orografía de la comarca. Será también
desde la Morera donde podremos admirar con toda su grandeza las espectaculares
y amenazantes formaciones geomorfológicas del macizo montañoso del Montsant.
Según cuenta una leyenda local es desde los altos de la sierra del Montsant,
que los ángeles continúan vigilando pacientemente el Priorato, y que de
vez en cuando se les ha podido ver echando una ojeada a sus vinos. Desde
la Morera tomaremos la carretera que nos llevará a Cornudella de Montsant.
Este es sin duda uno de los más amables pueblos de toda la comarca. Cornudella
esta justo en medio de un entorno natural extraordinario, arropado entre
el macizo del Montsant, y las montañas de Prades. De visita obligada será
la iglesia renacentista de Sta. María (S. XVII) y la ermita de St. Joan
del Codolar, constituyendo un lugar de culto en un entorno muy privilegiado.
Otro marco ideal que nos ofrece esta población es su pantano, con sus
aguas cristalinas y rodeado por paisajes naturales de temerosa belleza.
Tomando un desvío a la salida de la población nos dirigimos hacia la vecina
población de Siurana ( perteneciente a Cornudella ). Este es sin duda
uno de los más hermosos pueblos de toda Catalunya. A 737 metros de altitud
y al borde mismo del abismo, se nos abre un paraje lleno de bellos rincones
naturales, alimentándose de la historia, la leyenda y las ruinas de un
glorioso pasado. Es en este pequeño pueblo, donde tenemos que ir a buscar
las raíces de toda la comarca, ya que fue Albert de Castellvell (segundo
Señor de Siurana) quién tras la reconquista cristiana de la zona (último
vestigio sarraíno de Catalunya) cedió parte de sus dominios, situados
en Escaladei, a la orden religiosa de San Bru para la construcción de
la primera cartuja de la península. No hay que perderse las ruinas del
castillo, la iglesia románica de Sta. María (S.XII - XIII), y el salto
de la Reina Mora. Según nos cuenta la leyenda, la última princesa mora
del castillo viéndose amenazada
por los cristianos, a los que había estado combatiendo bravamente, y sintiéndose
acorralada por estos que ya habían entrado en su castillo, renunció a
la clemencia cristiana y tapando los ojos a su caballo se subió en él
e intentó abalanzarse por la parte mas profunda de uno de los riscos montañosos.
El caballo que cabalgaba, aún así cegado, por una extraña percepción de
vacío se detuvo, clavando fuertemente una de sus patas delanteras al borde
del abismo y dejando hasta nuestros días la señal de su huella. La leyenda
acaba contando que la reacción del caballo no sirvió de nada, ya que solo
pudo detenerse unos brevísimos instantes, cayendo su amazona y él al vacío,
encontrando la muerte contra las rocas del fondo. La impresión más fuerte
que Siurana nos trasmitirá es la de grandes soledades, soledad de las
montañas desiertas que la arropan, soledad del espacio que la corona,
soledad de pequeño pueblo silencioso. Soledades que son una compañía,
que no abandona nunca a quien las intenta evocar, percibir, vivir. No
son soledades de melancolía, sino realidades pletóricas de una pasado
cargado de historia y densas promesas futuras de las que creemos con toda
fe. Desde Siurana y pasando por Cornudella emprendemos nuestra marcha
no sin pasar por la carretera que nos sube hasta el Coll d´Alforja, desde
donde las vistas al macizo del Montsant nos harán recordar que no hay
mayor arquitectura que la que nos ha dado la misma naturaleza.
¿Qué
comer…?
Una civilización tan asentada y llena de historia como la del Priorato,
no podía hacer otra cosa que generar una cocina propia y auténtica. Tienen
fama las escalivadas, donde las berenjenas, pimientos, cebollas tiernas
y otras hortalizas forman los colores de la paleta. Las carnes a la brasa,
conejos, codornices y perdices acompañados de los vinos tintos maduros
y elegantes de la zona excitan agradablemente el paladar de los más exigentes.
Entre las especialidades destacaremos: la tortilla a la cazuela con salsa
( la más popular es la de alubias, pero también las hay de espinacas y
de patatas), las tortillas "pobolenques", los "crespells" con arenques,
los arenques con uva (comida de otoño en las viñas, cuando los racimos
se irisan de rocío), la coca de harina, la coca de "samfaina", las "ensaginades",
las "naurades", los "buñuelos" o "orelletes", el pan de higo y el mostillo.
Nunca faltarán en una mesa las aceitunas "arbequinas" como acompañamiento,
así como las almendras y avellanas que complementarán los postres, siempre
regados con un buen vino dulce de la zona para abrir una agradable sobremesa.
El viajero encontrará una buena gastronomía, al estilo más tradicional,
que huyendo de platos estereotipados de la cocina universal insípida,
le regale platos del país, solidísimos con personalidad y bien cocinados.
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